Relevancia

Corrección de la hiponatremia grave

Se ha demostrado que la corrección rápida y activa de la hiponatremia grave (<125 mmol/L) con suero salino hipertónico mejora la supervivencia respecto a la corrección lenta(1) y reduce el riesgo de secuelas neurológicas(2). Y al contrario, la actitud expectante ante la hiponatremia grave en pacientes hospitalizados se asocia con una mayor mortalidad(3,4).

El tratamiento correcto de la hiponatremia grave intenta reducir al mínimo las potenciales complicaciones, tanto de la propia hiponatremia como de su corrección excesiva, y se basa en tres pilares:

  1. Subir la natremia rápidamente para alcanzar el objetivo de corrección lo antes posible
  2. Frenar la subida una vez alcanzado el objetivo
  3. Bajar la natremia en caso de haber superado el objetivo

Como regla general no se deben superar los 8 mmol/L de subida en 24 horas para evitar el síndrome de desmielinización osmótica (SDO). El uso de fórmulas para calcular el “déficit de sodio” y predecir la subida está desaconsejado por su baja exactitud(5), en su lugar se recomienda realizar controles analíticos frecuentes (cada 6-8 horas). En caso de hipercorrección, bajar la natremia activamente reduce el riesgo de SDO e incluso puede revertir las lesiones.

Corrección de la hiponatremia leve-moderada “asintomática”

La hiponatremia crónica leve-moderada (≥125 mmol/L) suele presentarse con una clínica sutil e inespecífica y habitualmente se califica como asintomática. Sin embargo, su presencia al ingreso en pacientes hospitalizados se asocia de forma independiente con una mayor estancia hospitalaria y mayor mortalidad(6). También se ha demostrado su asociación con la osteoporosis y un aumento en el riesgo de fracturas(7), así como con deterioro funcional y cognitivo en población geriátrica(8,9).


Bibliografía

  1. Ayus JC, Krothapalli RK, Arieff AI. Changing concepts in treatment of severe symptomatic hyponatremia. Rapid correction and possible relation to central pontine myelinolysis. Am J Med. 1985 Jun;78(6 Pt 1):897-902 (PubMed ⇑).
  2. Ayus JC, Arieff AI. Chronic hyponatremic encephalopathy in postmenopausal women: association of therapies with morbidity and mortality. JAMA. 1999 Jun 23-30;281(24):2299-304 (PubMed ⇑).
  3. Hoorn EJ, Lindemans J, Zietse R. Development of severe hyponatraemia in hospitalized patients: treatment-related risk factors and inadequate management. Nephrol Dial Transplant. 2006 Jan;21(1):70-6 (PubMed ⇑).
  4. Gill G, Huda B, Boyd A, Skagen K, Wile D, Watson I, van Heyningen C. Characteristics and mortality of severe hyponatraemia–a hospital-based study. Clin Endocrinol (Oxf). 2006 Aug;65(2):246-9 (PubMed ⇑).
  5. Hanna RM, Yang WT, Lopez EA, Riad JN, Wilson J. The utility and accuracy of four equations in predicting sodium levels in dysnatremic patients. Clin Kidney J. 2016 Aug;9(4):530-9 (PubMed ⇑).
  6. Wald R, Jaber BL, Price LL, Upadhyay A, Madias NE. Impact of hospital-associated hyponatremia on selected outcomes. Arch Intern Med. 2010 Feb 8;170(3):294-302 (PubMed ⇑).
  7. Upala S, Sanguankeo A. Association Between Hyponatremia, Osteoporosis, and Fracture: A Systematic Review and Meta-analysis. J Clin Endocrinol Metab. 2016 Apr;101(4):1880-6 (PubMed ⇑).
  8. Gosch M, Joosten-Gstrein B, Heppner HJ, Lechleitner M. Hyponatremia in geriatric inhospital patients: effects on results of a comprehensive geriatric assessment. Gerontology. 2012;58(5):430-40 (PubMed ⇑).
  9. Renneboog B, Musch W, Vandemergel X, Manto MU, Decaux G. Mild chronic hyponatremia is associated with falls, unsteadiness, and attention deficits. Am J Med. 2006 Jan;119(1):71.e1-8 (PubMed ⇑).
  10. Verbalis JG, Goldsmith SR, Greenberg A, Korzelius C, Schrier RW, Sterns RH, et al. Diagnosis, evaluation, and treatment of hyponatremia: expert panel recommendations. Am J Med. 2013 Oct;126(10 Suppl 1):S1-42 (PubMed ⇑).

Última actualización: 20 de agosto de 2018

Autor: G. Ropero

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